
Una vez instalado y puesto al día en la vida puebleril alteana, me incorporé a mi nuevo trabajo. Está en Alfaz del Pi, en la playa del Albir, y es un hotel, que tiene spa, donde se hacen masajes, dietoterapia y cosas del estilo.
La decoración del lugar es super minimal. Todas las paredes en hiperblanco y todo cuadriculao. Los muebles en color gris y de vez en cuando algo de marrón y de negro, pa dar vidilla. Os podéis imaginar el tema, es como trabajar en una especie de sanatorio. Parece que ahora se acaban de dar cuenta que muy acogedor como que no es, y están haciendo esfuerzos para poner más cosicas: que si dibujines en las paredes, que si jarrones gigantesos, aunque minimal,... En fin, yo por de pronto ya tengo mi despachico, donde hago mis consultas, y mi sala para masajes, donde dejo a la gente frita de gusto.
Y cual es mi trabajo allí? Pues la gente llega, les das los wenos días, te tomas un café con ellos y charlas un poco de su vida. Les das unos cuantos consejicos (comer higa umeboshi, por ejemplo) y luego si quieren les metes mano con la excusa del masaje. Intuyo q más de uno pagaría por esto, pero no, esto es solo para muá.
Por supuesto no es todo maravilloso, el problema cuando uno trabaja en hostelería es que tiene que currar los findes, aunque alguno me dan libre de vez en cuando. Luego el horario es un poco caca porque la jornada es partida y entramos como a las diez de la mañana y salimos super tarde, pero bueno, trabajar en un spa es super relajante, mucho mejor que en una oficina rodeado de 80 ordenadores.
La gente que trabaja alli es simpática, cuando me ven sonríen, intuyo que a veces porque llevo la bragueta abierta. Muchas veces me piden consejo, y yo les digo " Lo que te pasa es que falta sexo en tu vida ". Algunos parece que me están haciendo caso....
Y lo mejor de lo mejor, con clara y meridiana diferencia, es el equipo de seguridad. Hay cada chotarro paseando por el hotel que ríete tu de los chulazos de pasaelmocho. Encima van todos con traje y corbata, rollo menatplay, que pone más todavía. El que más mola es un negro de 2 x 2, que una compañera mía me confesó que cuando lo vió lo primero que pensó fue : "Como tiene que tener de grande el rabo el tio este..."
Y así es más o menos como dedico el tiempo ahora. Algún contratiempo de vez en cuando, pero todo por ahora va adelante en el trabajo.